El estado del mobiliario urbano, la escasez de
aparcamientos, las dudas sobre nuevas obras a ejecutar, la limpieza viaria. Estas y
algunas más siguen siendo las inquietudes de los vecinos de los barrios eibarreses,
según se desprende del balance de las reuniones que responsables municipales y de la
auzozaina han mantenido este año en los distintos barrios con el objetivo de tomar el
pulso al estado de la ciudad'.
Aunque algunos de los temas que surgieron en estas reuniones son comunes a los diferentes
lugares del pueblo, también hay otros muy específicos de cada zona. En cualquier caso,
en las siete reuniones que se celebraron surgieron nada menos que 211 propuestas,
sugerencias, dudas, peticiones de aclaraciones y también, como es lógico, quejas.
En Urkizu salen a la palestra nada menos que 41 asuntos, con temas tan específicos como
la necesidad de mejorar el área de Eguzki Begi, los planes sobre el proyecto del vial
Sautxi-Azitain, la petición de escaleras mecánicas entre Iparragirre y Sautxi o los
planes en cuanto a contenedores soterrados.
Las preocupaciones en Ipurúa se centran en asuntos habituales como los planes de nuevas
escaleras mecánicas, los problemas de tráfico y aparcamientos, la limpieza viaria y los
excrementos de los perros, además de las quejas sobre la escasez de mobiliario urbano en
algunos lugares.
También en Urki persisten los problemas habituales, desde la necesidad de arreglar
escaleras y mobiliario a los problemas de tráfico y aparcamientos o la limpieza viaria.
Como novedad, los vecinos plantean preguntas de lo más variadas sobre el proyecto de la
nueva urbanización de viviendas de VPO de Urki-Kurutzekua y su entorno.
Amaña y Jardines
En Amaña sí son muchas las cuestiones que preocupan a los vecinos y que se salen
de la relación habitual. ¿Van a causar problemas, tales como humos o ruidos, las nuevas
instalaciones de Alfa en el antiguo solar de la Star?, ¿para cuándo las nuevas VPO de
Asola Igartza?, ¿habrá más escaleras mecánicas en el barrio?, son algunas de las
preguntas que plantean los vecinos, que siguen solicitando una salida directa desde
Tiburcio Anitua a Otaola a través de un puente que evite dar la vuelta hasta la
Universidad Laboral.
Los vecinos de Jardines tienen dudas sobre la futura ordenación del tráfico en el barrio
y los accesos desde Aldatze con motivo de la urbanización de Ardanza, insisten en los
problemas de aparcamiento y quieren tener una salida directa a la variante en dirección
hacia Bilbao. En Legarre la gran duda es la ordenación de Mekola y sus repercusiones
tanto para esta zona como para Legarre en general, y el futuro del chalet de Vildósola,
aunque insisten también en el problema del aparcamiento.
Y en la zona centro no aparecen muchas novedades, aunque hay voces que reivindican la
implantación de la OTA y otros insisten en que están hartos de los excrementos de los
perros.